La propiedad fue adquirida el 16 de septiembre pasado y Lower muestra el título. Luego de comprarla, volvió a Córdoba, donde reside actualmente pero posteriormente le avisan que la propiedad había sido tapiada. “Me pareció un chiste, cuando llego no era un chiste y contrato a dos chicos para que abran una parte del muro. Cae la Policía, presento escrituras y al instante cae Medina y el hijo. Empiezan a insultarme a mí y a mis hermanas, a mi mamá que falleció hace 20 años”, aseguró el denunciante.
En ese momento, la Policía se comunica con el fiscal Mario Guerrero, quien les pide el título, y Lower lo lleva a la Central de Policía. En ese lugar, la hermana le avisa que la habían sacado entre “cinco o seis matones”. Cuando regresa, se encuentra con un portón en el lugar donde había abierto el muro. Estando en el interior del auto, escuchó a Medina y a dos personas más hablando “de que le iban a pegar un tiro en la cabeza a cualquiera que se acerque”. Lower le pregunta a uno de ellos si era cierto lo que escuchó, el interlocutor le pregunto quien era y luego se rieron entre ellos.
Luego de retirarse el sindicalista, Lower llamó a la Policía, cerca de las 16.30. Nadie acudía al llamado dado que no había respuesta en el 101. Recién a las 18 llegó el fiscal Guerrero. Fueron varios minutos de tensión. “Al ver al fiscal me alivié muchísimo porque vi un poco de seriedad en el lugar. El fiscal tranquilizó a las partes. Quedamos en no ingresar a la propiedad hasta que el juez no tome una determinación a acerca de quien es”, dijo Lower.
Posteriormente Lower fue a realizar la denuncia por: “las amenazas hacia mi persona y toda mi familia de que nos iba a agarrar y nos iba a pegar un chumbo en la cabeza por estar dentro de mi propiedad”.
El denunciante se manifestó un tanto molesto por el accionar de la Policía dado que los requerimientos no eran equitativos y mientras él mostraba un título de propiedad, del otro lado sólo había argumentos verbales. “¿Por qué tenés que accionar a su favor? ¿Por qué hizo la denuncia? Entiendo que no entiendas nada que pasa pero cuando te presento escrituras, que soy el dueño, estoy calmado, no estoy robando a nadie, a plena luz del día, bajando ese muro que lo construyeron de la noche a la mañana, flaco no estoy entrando a robar, estoy entrando a mi casa”, argumentó.
Además se quejó de la pasividad de los agentes policiales que veían como Medina los insultaba con epítetos irreproducibles. “Mis derechos donde están, yo respeto los derechos de él. ¿Y los míos?” se preguntó. Además Lower presentó un video como prueba de los hechos.
Fuentes judiciales consultadas al respecto aseguraron que hay denuncias cruzadas por el presunto delito de “usurpación”. El sindicalista asegura que la casa le pertenece desde 1993. En tanto, en Tribunales deben corroborar si quien les vendió la propiedad a Lower estaba en condiciones de hacerlo. Se trata de una cuestión que debe definir la justicia civil.
Mientras tanto, la fiscalía debe investigar la denuncia por amenazas. Al respecto, Lower destacó el accionar de Rubén Bonelli, delegado de la subsecretaría de Derechos Humanos, que tomó intervención y está trabajando en el caso.