El barrio donde se nota la carencia de instituciones educativas se denomina “El Ombú”. Agmer Colón reclama una escuela con dos niveles, primaria y secundaria. Los alumnos de la zona deben recorrer una distancia “ilógica” para llegar diariamente a alguna escuela. Y el inconveniente lógico que genera es la superpoblación de alumnos en los restantes establecimientos. “La cantidad de alumnos por curso es excesiva”, dijo Weiss.
La respuesta de las autoridades fue que se está gestionando la edificación y que los proyectos de la obra están diseñados y aprobados. “Pero hasta el momento, no se ha plantado el mojón para hacer la escuela”, señaló.
“Lo que se ha ido haciendo son algunas reformas”, señaló Weiss. En tal sentido, recordó que la última obra importante fue la remodelación de la escuela Nº 56 “Hipólito Irigoyen” que está ubicada en la zona periférica de la ciudad. “A partir de una lucha histórica del gremio, desde la época de las caravanas educativas que hacíamos que terminaban en esa escuela, se logró que el año pasado se reinaugure y en este momento está en condiciones dignas”, señaló. “Fueron demasiados años de lucha”, añadió.
Otra de las zonas con problemas se encuentra en la zona conocida como “El Parque”. En ese lugar funcionaba una escuela primaria y ahora se anexó un sector para la educación secundaria: la escuela Nº 13 “René Favoloro”. Si bien Agmer celebró la decisión de complementar la oferta educativa, criticó que se siga utilizando el edificio de la primaria para ello.
La secundaria sólo iba a funcionar temporariamente pero hasta el momento no hay otra alternativa. “Deja mucho que desear porque habían dicho que estaba el terreno pero hasta el momento tampoco hay movimientos de creación de un edificio”, señaló la secretaria de finanzas. Y, al mismo tiempo, acotó que hubo retrasos por cuestiones burocráticas. “Consideramos que es cuestión del gobierno que tiene que solucionarlo”, expresó.
En Agmer Colón no esperan ver en el corto plazo máquinas y obreros trabajando en algún terreno para erigir una escuela. “Los presupuestos educativos no se aumentan de un año para el otro”, señaló Weiss.