«Lo mejor será que el acuerdo no sea de palabra, sino que se plasme en un documento, porque al gobierno uruguayo no se le puede creer nada», dijo el asambleísta Jorge Fritzler, al señalar que mañana comenzará «una semana decisiva».
Tras advertir que «Botnia y Uruguay van a poner todos los palos que puedan en la rueda», el dirigente anticipó que «si no colaboran, tendrán que aguantarse las medidas de Gualeguaychú».
Fritzler dijo que no conocía detalles del diálogo entre los cancilleres Timerman, por la Argentina, y Luis Almagro, por Uruguay, que se reunieron el miércoles pasado y fijaron un plazo de 48 horas, cumplido el viernes, para llegar a un acuerdo, que aún no llegó.
«Por los trascendidos periodísticos, Uruguay sólo aceptaría controlar Botnia si existiera un accidente, mal olor o un incidente en el río Uruguay», advirtió. Y añadió: «Nosotros queremos que se sepa día tras día lo que genera Botnia en el aire y en el río, que al fin y al cabo es lo que indicó la Corte Internacional de Justicia de La Haya».
El asambleísta recordó que el plazo de las negociaciones entre la Argentina y Uruguay vence el 2 de agosto, y recordó que ya pasó un mes desde que la asamblea levantó el corte del puente, como un gesto para alcanzar soluciones.
La Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú había dispuesto una tregua de 60 días el 19 de junio, en una multitudinaria y confusa asamblea, luego de mantener cerrado durante más de tres años y medio la ruta internacional 136.
Tras cumplirse el plazo de 48 horas fijado en la reunión de los cancilleres, ambos países mantuvieron una estricta reserva de las negociaciones, que aún no llegaron a buen puerto.
Mientras el vicecanciller de Uruguay, Roberto Conde, declaró que «está cerrado» el acuerdo bilateral, Timerman se mostró más cauto y relativizó el presunto acercamiento porque aún faltan establecer algunos puntos del acuerdo.
Algunas versiones indicaban que Timerman se había reunido ayer con Almagro, lo que fue desmentido por el canciller argentino, que también negó haber estado en las últimas horas en tierra uruguaya.
«Ahora no pueden decir que estamos cortando la ruta, así que a Uruguay se le acaban las jugadas», dijo Fritzler, uno de los líderes de la asamblea.
Sobre el futuro monitoreo, dijo: «Esperamos que participen de los controles los mejores científicos argentinos y que alguien de confianza de la Asamblea confirme que las cosas se hagan bien».
Los ambientalistas anticiparon que el jueves realizarán una protesta frente a la embajada de Finlandia en avenida Santa Fe 846, con la participación de vecinos de Gualeguaychú y organizaciones vecinales y ambientales.