En referencia al 24 y al 31 de diciembre, Simonetti explicó que es necesaria su presencia en la calle. “Nosotros sabemos lo que pasa ese día. La gente viene a comprar a las 7:30 de la tarde porque a esa hora bajó el sol. Como los comerciantes no ponen un horario definido y la gente sigue entrando y sigue comprando, ellos siguen abiertos”, indicó.
“Lo único que he dicho es que se cumplan las normas. O sea, los horarios de apertura y cierre que se cumplan y aquellas empresas que no lo cumplan, se tendrán que ajustar a lo que la Dirección de Trabajo con su planilla tienen”, explicó. De encontrar un comercio en infracción, se le labrará un acta con “la multa que corresponde”.
Simonetti hizo hincapié en que se debe respetar el horario de trabajo más allá de la fecha. “Yo no puedo trabajar un día de cuatro a ocho y otro día de 7 a 11. No se puede hacer eso. Uno tiene un horario establecido, un horario de invierno y uno de verano. Algunos los cambiarán y otros no pero el máximo horario no pasa de las 20:30”, indicó el gremialista.
Por eso, sostuvo que es necesario que se cumpla el acuerdo para que “los trabajadores puedan estar en sus casas realmente a una hora razonable”. De lo contrario, “llegan a las 11:30 de la noche y en ese momento, ese trabajador tiene que bañarse, cambiarse y sentarse a la mesa. Directamente llega para el brindis o ya ni llega para el brindis”, sostuvo.
No obstante, admitió que un sábado de verano en la peatonal “llegan las nueve de la noche y siguen abiertos. En realidad tendrían que haber cerrado ya”. Es que la gente suele ir al centro a última hora de la tarde. “La gente no está acostumbrada a salir más temprano y va a comprar a las ocho de la noche. Eso es problema de la gente, ustedes tienen que cerrar al horario de cierre y comuniquen a la gente que el horario es a tal hora”, indicó Simoneti.
En todo caso, luego de las 20:30, Simonetti explicó que el negocio puede seguir con las puertas abiertas pero debe ser atendido por el propietario. “Si usted es empleador y quiere seguir vendiendo…si alguien quiere quedar, que queden los empleadores. Nadie le va a hacer cuestión sobre eso pero los trabajadores tienen que estar en la calle a las ocho y media”, sostuvo el titular del CEC.
El problema del cierre durante los días de fiesta se repite cada fin de año. “Venimos año a año tratando de que todos entiendan de que tienen que cerrar, más allá de que sea un día de ventas. A nosotros no nos preocupa que abran antes; nos preocupa que sigan abiertos después. Un trabajador que sale a las ocho y media llega a la casa a la casa a las nueve y media o 10 de la noche y tiene que tener el tiempo suficiente para cambiarse, sentarse en la mesa. Algunos tienen familiares que llegan de otras partes del país”, acotó.
“Esto es lo que se merece un trabajador, compartir las fiestas con su familia, Si ya perdemos esto, estamos perdiendo todo. Si un empleador se quiere quedar todo el tiempo que se quede, es su problema, no de los trabajadores”, indicó Simonetti.