Vera Manzo hizo un repaso de los últimos procesos en Latinoamérica, reivindicó lo ocurrido en el Paraguay con la asunción de Lugo, el obispo paraguayo que acaba de asumir la presidencia en ese país. Dijo que Paraguay fue el primer pueblo del sur del continente en “levantar cabeza”, en el sentido de su desarrollo pleno en el siglo XIX y que por esa razón “lo aplastaron” y que, ahora, con Lugo “deberá partir desde muy atrás para recuperarse”. En el mismo sentido mencionó el caso de Haití, el primer pueblo en independizarse, “se adelantó al resto”, dijo. Remató el comentario al señalar que “parece que los pueblos que tienen más altivez son los más castigados”.
En otra parte de la extensa charla dijo que América Latina está en proceso de ebullición y que los poderosos (externos e internos) intentan por todos los medios abortar los procesos porque cuidan sus riquezas de modo egoísta. Por esto, señaló, nos debemos una sociedad más participativa. En la misma línea cuestionó las listas sábanas en las que las sociedades votan a ciegas.
Señaló también que, mientras las multinacionales, el capital trasnacional siga siendo el que decida sobre lo que acontece en materia económica será difícil salir de la pobreza. Dijo que es imperioso poner el acento en resolver el tema de la pobreza. Brasil tiene 40 millones de pobres, México lo mismo y esto, mencionó, se repite en toda América Latina, de modo entonces que, si no se recuperan los recursos y bienes estratégicos, esta situación persistirá. De allí que hizo referencia a la idea de Juan Domingo Perón de los Estados Continentales, y dijo que esta vieja idea, recién se está concretando.
Casi al final relató los dichos de una indígena de su país para quien “en Latinoamérica hemos vivido juntos pero de espaldas”.