Quinteros arribó al país hoy, aproximadamente a las 9.00 hs., y luego de una breve conferencia de prensa en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza se dirigió a su ciudad natal. Luego de encontrarse con la caravana, llegó al club que lo vio nacer: La Armonía. En medio de aplausos y abrazos, firmó autógrafos, remeras, pelotas de básquet y no se cansó de saludar
En varios pasajes del recorrido pudo observarse la emoción y más de una lágrima de Quinteros que, brazos en alto, le dedicó el bronce a todos los colonenses que siempre lo apoyaron.
El ayuda base ingresó en un momento complicado en la final -Lituania ganaba 27-26 cuando transcurrían tres minutos del segundo parcial- y pareció cambiarle la cara, con buen manejo y circulación del balón. En sólo dos minutos, Argentina metió un parcial de 8-0 y recuperó el liderazgo del partido por 35-27.
El intendente Hugo Marsó expresó; “debemos estar orgullosos de tener personas como Paolo que demuestran que con trabajo y esfuerzo diario se puede llegar. Un hijo de Colón, una vez más estuvo representándonos en los juegos olímpicos, y hoy en nombre de todos quiero agradecerle a Paolo dejarnos compartir este sueño, que no solo unió a una ciudad sino un país en una de una disciplina deportiva”.