Dicho pedido se enmarca en el creciente deterioro que vienen sufriendo algunos edificios escolares de la localidad por diferentes motivos, dentro de los cuales se encuentra la falta del mantenimiento adecuado. Los ediles marcaron que en los últimos años el deterioro se ha venido agravando profundamente provocando que el dictado de clases “sea prácticamente imposible de realizar”
Los ediles remarcaron que la desidia provoca imágenes nefastas como: paredes destruidas, vidrios rotos, carencias de muebles, muros electrificados, pisos hundidos por la humedad, canillas que no dejan de despedir agua, canillas que jamás despiden agua, cables de electricidad sueltos, letrinas destruidas, etc.
Entre los considerando del proyecto se remarca que “las paredes rotas no son más que una expresión material del deterioro que la educación pública ha venido sufriendo en nuestra provincia, por falta de verdaderas políticas de estado, en al menos los últimos veinte años”.
Al mismo tiempo destacan que muchas veces las tareas de mantenimiento que se realizan en los establecimientos “se llevan adelante gracias al aporte y esfuerzo de la comunidad a través de las cooperadoras, lo que hace mucho más difícil la subsistencia de aquéllas que no han podido organizarse por razones socio-económicas y culturales”.
Por último, en el Proyecto de referencia se deja constancia que hoy dos de los edificios escolares más importantes de la ciudad como el Colegio «Luis Clavarino” y la Normal “Olegario Víctor Andrade” se encuentran en un estado de peligrosidad edilicia evidente, a tal punto que el primero fue clausurado parcialmente.