La Presidenta defendió en el acto en Plaza de Mayo la aplicación de retenciones móviles al agro. Aseguró que: “cuando tomé la decisión de distribuir el ingreso, no fue para perjudicar a nadie. Fue para que todos los argentinos puedan vivir mucho mejor”. Gobernadores, intendentes, el PJ, dirigentes sociales y sindicales, funcionarios nacionales y provinciales, organismos de derechos humanos y legisladores colmaron la Plaza de Mayo. Las columnas de manifestantes comenzaron a llegar desde el mediodía.
En un discurso en Plaza de Mayo, Cristina dijo que «sabía que la profundización del modelo venía por la distribución del ingreso, si bien millones han vuelto a recuperar el trabajo, productores y empresarios recuperaron su rentabilidad y profesionales volvieron a trabajar».
Cristina Kirchner, quien señaló en dos oportunidades que la Plaza de Mayo «era de todos los argentinos», convocó a renovar «las políticas agropecuarias para producir más, pero también para que los argentinos sigan comiendo bien».
En una crítica directa a los cacerolazos que fueron los protagonistas de las últimas jornadas del país, la Presidente pidió solucionar «democráticamente las diferencias». «Con tanto golpe de estado que hemos tenido, creemos que todo se arregla con bocinazos y cacerolazos», manifestó.
«A los que crean que pueden hacerlo mejor que nosotros, los invitamos que se constituyan como partido político y en las próximas elecciones se presenten. Así se construye calidad institucional, democracia. Así se defiende la constitución y así se hace honor a la bandera», dijo la Presidente casi al finalizar el discurso que brindó por cadena nacional.