Tisocco alegó que se observa en los monumentos y en las denominaciones de las calles: “están los nombres de quienes nos dijeron que trajeron el progreso. Al respecto, habría que preguntarse el progreso de quién, porque no fue el progreso de todos”.
Al respecto, la semana pasada se conoció que un estudio de antropología de la Universidad Nacional de Buenos Aires señala que el 56 por ciento de los argentinos tiene sangre de los pueblos originarios a través del criollo y del mestizo. Entonces, “¿cómo es posible que tengamos en todas las ciudades, calles y plazas llevando el nombre del genocida de esos pueblos originarios?”, se interrogó el autor del cambio de nombre de la avenida Costanera.
El nombre del general Julio Argentino Roca está relacionado indisolublemente a la Campaña del Desierto. “Está demostrado que fue financiada por la Sociedad Rural, creada en 1868. Se otorgaban cuatro pesos por bono y, después, se recibía una hectárea de tierra por bono. Eso se puede ver en el archivo de la Sociedad Rural, en Palermo; ellos están muy orgullosos de haber financiado la Campaña del Desierto. Por eso al presidente de la Sociedad Rural le tocarán en 1879, 2.500.000 hectáreas; una cifra astronómica. ¿Y quién era? El señor José Martínez de Hoz”. El bisabuelo directo del ministro de la dictadura militar de 1976.
La Campaña del Desierto fue el genocidio más grande de la Argentina y Tisocco se pregunta: “¿qué nos quiere enseñar la historia oficial reivindicando a semejantes criminales?”. En cuanto a los comunicados de Roca, en su último discurso ante el Congreso -en el que habla sobre el fin de la Campaña del Desierto- Roca expresa: “Hemos exterminado para siempre a los salvajes, los bárbaros”.
Según Tisocco, los cuatro censistas norteamericanos que llevó Roca calcularon que en las pampas conquistadas había entre 22.000 y 25.000 indios en total. “Cuando se recorren las enormes distancias del sur bonaerense, de La Pampa o de Río Negro, uno se pregunta si no se disponía de tierras para todos. Por lo tanto, ¿por qué había que exterminarlos o mandarlos como esclavos a los cañaverales de Tucumán, casi todos a las posesiones de los Pose, parientes de los Roca?”. También se preguntó el porqué “ningún gobierno fue capaz de efectuar debates históricos, y que las denominaciones de las calles fueran elegidas por el pueblo y se votaran, y no que fuesen elegidas ‘de arriba».