Los convocantes evaluaron la marcha de la huelga del campo y descartaron una prolongación de la misma, pero no una eventual nueva medida de fuerza en el futuro “si no hay modificaciones” en la política oficial hacia el sector.
El paro “es la respuesta a una serie de desaciertos” que ha cometido el gobierno en su política hacia el campo en el último año, dijo Basaldúa, y remarcó que se trata de “un llamado de atención”. Las entidades “podemos tener visiones distintas y soluciones diversas para los problemas del sector agropecuario”, analizó, “pero estamos de acuerdo en que la política tomada por el Gobierno hacia el campo no es la correcta”.
Para De Angeli, en tanto, es “lamentable que tengamos que hacer un paro” y que “la ministra (de Economía, Felisa Miceli) en vez de buscar soluciones, busque culpables”. “Hace tres años que anda dando vueltas por el Gobierno y ni siquiera pudo solucionar, cuando fue presidenta del Banco Nación, el tema de los productores endeudados”, criticó.
Etchevehere, por su parte, puso énfasis en destacar que las tres entidades, a pesar de sus históricas diferencias, “hayan coincidido” en un paro, lo que demuestra la “gravedad” de la problemática. “La protesta involucra a todo tipo de productores”, subrayó el ruralista, y “es el corolario a la falta de humildad del Gobierno de no aceptar las propuestas que le viene haciendo el campo desde hace más de un año”.
Al igual que Basaldúa, Etchevehere calificó al paro como “un llamado de atención” para que el Gobierno entienda que el sector agropecuario “es el más dinámico” de la Argentina y “el que más ha aportado a la economía” en los últimos años.
“Pedimos, concretamente, reglas claras”, enfatizó, para luego fustigar a los funcionarios porque “están contestando cualquier cosa, en vez de hacer lo que deberían: dar un debate serio sobre la actividad agropecuaria”.
El dirigente de la SRA, asimismo, aclaró que la huelga “no es por la rentabilidad” porque, admitió, “los precios relativos en esta coyuntura no son malos”. “Lo que sí es malo es que un funcionario de tercera categoría decida todos los días, por capricho, si el precio de un producto tiene que subir o bajar”, dijo Etchevehere en clara alusión al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
“Buscamos seriedad, previsibilidad y un trato normal al sector que más aporta a la Argentina”, sintetizó.