Además el joven aseguró en declaraciones a El Once Digital que en ningún momento pudo ver a los agresores ni el auto en que fue llevado. «Me tenían la cabeza tapada todo el tiempo», dijo, tras lo cual indicó que, «podían llegar a ser policías por la forma en que actuaban y me trataban», aunque señaló que estaban vestidos de civil «por el calzado que usaban».
«Entraban a cada rato y me pegaban, y una de esas veces me agarraron el brazo y me tatuaron la palabra caco en el brazo, al tiempo que me cortaban el pelo con un cuchillo y nombraban integrantes de mi familia».
El joven, quien posee antecedentes policiales por robo simple, denunció que esta no es la primera vez que lo privan de su libertad y es sometido a una feroz golpiza. «Hace un par de meses, me agarraron y me llevaron en una traffic, me drogaron y me tiraron en la planta de gas». En la oportunidad, expresó que no realizó la denuncia por posibles represalias. «Quiero que me dejen tranquilo, tengo mujer y quiero formar una familia», concluyó.