En la actualidad, las características de aquel predio han sido desmanteladas, pero ello no impidió que quienes pasaron largas noches y días en el lugar lo reconocieran. La casa estaba instalada unos 50 metros hacia adentro desde la calzada, mientras que siguiendo por el camino se llega hasta un lugar donde se ubicaba un sótano que también pudo haber funcionado como centro de torturas y que fue rellenado con tierra, pero también fue reconocido puesto que todavía hay en el lugar las marcas de las edificaciones y algunos pedazos de baldosas.
Con lágrimas y como si todo hubiera sucedido ayer, Mónica Portillo relató su otro calvario que tuvo que vivir a partir del día en que dio con el lugar: “la casa estaba derrumbada y cuando recorrimos el predio encontramos tumbas, eran varias y el olor que despedía era terrible”. Paso seguido relató que se podía “reconocer lo que es un simple movimiento de tierra de lo que es una tumba hecha en el suelo”.
“A los pocos días empezamos a buscar asesoramiento legal y desde esa época hemos estado golpeando puertas y por suerte en la Presidencia de la Nación encontré alguien que me escuchó”. Por ello se mostró profundamente agradecida y emocionada ya que “fue terrible estar todos estos años sin que esto se esclareciera. Cada vez que participaba de alguna marcha o veía algo en televisión era un dolor continuo de impotencia al no poder dar a conocer esto”.
Luego manifestó que cuando escuchó el discurso del presidente Néstor Kirchner en el acto por un nuevo aniversario del 24 de marzo, “me dio la sensación que era una persona muy comprometida con los derechos humanos y no dudé entrar a buscar contactos y a través de la Vicegobernación tuve la posibilidad de que mi denuncia llegara a Buenos Aires y esto es el resultado”, dijo en declaraciones a Canal 11.
Por su parte, Carmen Germano, madre de un detenido desaparecido, expresó que la situación “nos desarma totalmente porque volvimos a vivir minuto a minuto todo los que nos pasó a nosotros y a los 30.000 desaparecidos. Es conmovedor y desgarrador”.
Mientas que el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Duhalde, que participó de la recorrida que se hizo en el lugar dijo que “todas estas cosas producen sentimientos contradictorios. Por un lado es volver al pasado y recordar con indignación que se hayan hecho cosas tan brutales en la Argentina y por otro la emoción del lugar que está ligado a tanto dolor y poder avanzar en el camino de la justicia, la verdad y la memoria”.
Además remarcó que todo centro clandestino de detención que se recupere es fundamental para la justicia en la prosecución de las causas.
Finalmente, Duhalde reflexionó: “Para la sociedad esto tiene que tener un gran mensaje. Todos tenemos que tomar conciencia de las consecuencias que produce el abandono del estado de derecho, la represión ilegal y el terrorismo de estado para que efectivamente en nuestra patria esto no vuelva a ocurrir nunca más”.